Sea cual fuere el mecanismo de inicio, al final, las drogas de abuso se apropian de los mecanismos cerebrales que regulan los comportamientos básicos del ser humano: instintos de conservación, reproducción y alimentación, llegando a la re-programación genética y a producir cambios morfológicos en el tejido cerebral.

Adicción al ALCOHOL
El alcohol es la droga depresora más usada y de la que más se abusa. A corto plazo produce estados eufóricos, supresión de las tensiones y de las inhibiciones. Con dosis mayores produce ansiedad: dificultad en la elocución y en la motricidad; doble visión (diplopía); problemas de concentración y memoria, somnolencia y malestar general.
Adicción a las ANFETAMINAS
Son sustancias estimulantes obtenidas por síntesis química y fabricadas a gran escala por laboratorios multinacionales, en forma de productos farmacéuticos. En muchos casos son un sustitutivo legal de la cocaína pues sus efectos son similares.
Adicción al CANNABIS
Se extrae de la planta llamada "cannabis sativa" que era utilizada ya 3000 años antes de nuestra era por los chinos, como remedio para numerosas enfermedades. El uso prolongado produce: disgustos familiares, inestabilidad laboral, pérdida de capacidades profesionales, actos delictivos, aislamiento en grupos de drogadicción, etc...
Adicción a la COCAINA
Se extrae de la hojas de un arbusto que crece en América del Sur. Antiguamente se consideraba un anestésico y a partir de 1902 comenzó a consumirse como droga. Los problemas físicos que puede generar la adicción a la cocaína son problemas al corazón y respiratorios. A su vez, puede alterar los nervios y producir trastornos sexuales.
Adicción a la HEROINA
El término opiáceo se refiere a los alcaloides presentes en el opio (por ejemplo heroína y metadona). A corto plazo produce un aumento de la imaginación y las ganas de hablar que continúa con depresión central, respiración lenta y confusión mental.
Adicción al TABACO
Los efectos del tabaco están más que demostrados y no son nada positivos. Cada año se producen cuatro millones de muertes por enfermedades relacionadas con el consumo de tabaco, según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud.
Adicción a los TRANQUILIZANTES
Se usan en medicina a causa de sus efectos sedantes. Una dosis efectiva disminuye las reacciones emocionales y la ansiedad sin perturbar la percepción, el pensamiento o la conducta. Con dosis mayores provocan náuseas, aturdimiento, disminución de la coordinación motriz y pérdida del equilibrio.